La economía que se viene en la Argentina tras las elecciones

La victoria conseguida por el oficialismo en las elecciones legislativas del pasado domingo, con más del 40% de los votos a nivel nacional, le deja al presidente Mauricio Macri el camino abierto para ejecutar una serie de reformas económicas que venía retrasando en pos del triunfo político en las urnas.

Tras imponerse en 2015, Cambiemos intentó normalizar la economía acabando con el cepo cambiario y eliminando retenciones a la producción agraria y minera. También ajustó las tarifas de los servicios públicos como una forma de encauzar el país y sumergirlo en los nuevos tiempos económicos que se viven en el mundo.

Con un viento de cola que viene asentado en el crecimiento sostenido de las variables macroeconómicas, factor que ha hecho que la economía nacional venga progresando mes a mes, las autoridades económicas encabezadas por Nicolás Dujovne tienen planeado profundizar el modelo iniciado en diciembre de 2015. El mismo es de carácter gradual y busca mejorar la calidad de vida de todos los sectores de la sociedad.

Envalentonado por la confianza renovada en las elecciones y con el vigor que le da el apoyo del mercado y la caída en el riesgo país, que tocó su nivel más bajo en los últimos diez años, el Gobierno nacional adelantó que alentará reformas estructurales como la laboral, previsional, fiscal, penal, educativa o de salud. Estas tienen como meta final reducir el gasto público, la inflación y el enorme déficit fiscal y comercial que todavía acechan al país.

Punto de inflexión

Hasta el momento, la política central ha sido la de tomar deuda para paliar los déficits de la economía nacional, conteniendo a medias la inflación y no pudiendo cumplir con la meta inflacionaria para este año, lo que abrió un signo de interrogación en algunos sectores con respecto a lo que puede llegar a venir en el corto plazo.

De acuerdo a los expertos, el endeudamiento como definición sirve para suavizar el ciclo pero no soluciona los problemas de fondo del país, pero a la vez dicen que si la Argentina no tomaba deuda el año pasado, se dirigía a un escenario de colapso económico. Sin embargo, si esa toma de deuda no se detiene de cara al futuro, el panorama puede ser complicado porque puede despertar problemas en lo profundo de la economía.

Para las autoridades del Palacio de Hacienda, el país crecerá este año un 3% y espera que en el 2018 ese número trepe a más de 5%. Para ello apuesta a una entrada masiva de inversiones extranjeras que tiendan a consolidar un proceso de apertura y reactivación económica que lleve a un bienestar en los que menos tienen, generando trabajo genuino y de calidad.

Especialistas consultados por diario Hoy analizan el escenario económico y brindan sus perspectivas de cara al futuro que se avecina y respecto a las contingencias que deberá sortear la Argentina para regresar al sendero del crecimiento y la prosperidad.

“Normalizar la economía y encauzar el rumbo es el objetivo”

Ramiro Castiñeira, Economista jefe de Econométrica

“Nuestro país todavía está preguntándose si hay que insertarse o no en la globalización. La propuesta del oficialismo es insertar a la Argentina en el mundo, cuando justamente venimos de una idea contraria, que era la de aislarla del mundo. El interrogante no es menor porque son discusiones que ya no se dan.

La propuesta del Ejecutivo ahora tiene mayor espalda y es ahí cuando el inversor dice ah bueno, ya sé el rumbo, sé adónde vamos y sé cómo tengo que orientar mis inversiones. Normalizar la economía y encauzar el rumbo es el objetivo. Por ahora son metas, vamos a ver si se plasma mucho más allá de eso, lo cual no es poco.

Con respecto a las inversiones, la tarea no es fácil. La Argentina, en una escalada de etapas, hizo dos: cambiar el rumbo y reparar el barco. Vamos en el camino correcto y eso es positivo para el país y los argentinos en su conjunto”.

“Están dadas las condiciones para que entren las inversiones”

Roberto Dvoskin, Economista. Profesor de la Universidad de San Andrés

“El oficialismo ha planteado desde el momento en que asumió, en 2015, que iba hacia una economía liberalizada, donde la actividad privada va a generar un crecimiento económico y un derrame. Para ello, lo que hará es marcar una línea de trabajo legal, a través del Parlamento, que implique liberalizar los mercados, el laboral, el de jubilaciones y pensiones, y el de salud. Más allá de algún shock, como el tarifario, el resto va a ser más gradual.

Hoy en la Argentina están dadas las condiciones para que entren las inversiones, pero estas no llegan por resultados electorales, aunque están dadas las condiciones macro para que entren. Pero si no hay mayor nivel de consumo, no van a venir. Nadie invierte para no vender. Hay que manejar el nivel de consumo sin perder la inversión, ahí está el gran desafío del Gobierno a corto plazo”.

“El futuro del país está plagado de progreso económico”

Martín Simonetta, Profesor de Economía Política en la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES)

“Los resultados de las elecciones van a dar un efecto económico muy importante, ya que se le dio un espaldarazo en las urnas al modelo económico que viene planteando el Gobierno, con lo cual se puede decir que el futuro argentino está plagado de progreso y crecimiento económico. Podemos decir que ahora estamos ante el inicio de un Macri fase II, porque es un Macri con capacidad de implementación de las ideas que venía teniendo y con un fuerte apoyo popular.

La prioridad, ahora que terminó esta primera fase de reacomodamiento, en la que se consolidó el poder político, es realizar una reforma laboral profunda, que aliente la contratación de empleados, baje el desempleo, atraiga inversión directa (no financiera) nacional y extranjera y que permita a la Argentina competir con el resto del mundo y así crecer sobre bases sólidas, generando trabajo”.

“La economía sigue teniendo problemas importantes”

AgustÍn Etchebarne, Economista. Director de la Fundación Libertad y Progreso

“La economía nacional sigue teniendo problemas importantes, pero está claro que el electorado está decidido a ir hacia el cambio, que es lo que propone el oficialismo. La Argentina tiene un problema serio de déficit fiscal, de gasto público muy elevado. Sobre ese gasto y déficit, lo que tenemos son altísimos impuestos. Es un triple problema. La consecuencia es que aumenta fuertemente la deuda y se aprecia el tipo de cambio, por lo que el país es menos competitivo.

El esquema que tenemos es muy caro, por los impuestos, y al mismo tiempo sufrimos problemas de regulaciones laborales que hacen que el costo laboral también sea muy alto. La Argentina no crece desde el año 2011: tenemos  el mismo PBI per cápita que en 2008.

El Gobierno, para no hacer el ajuste, logró tener endeudamiento externo. Mantenemos el déficit fiscal con crecimiento de la deuda. Así ganó las elecciones. Pero la economía tuvo un rebote, no podemos hablar de crecimiento.

La pregunta es: ¿cómo resolvemos la economía? Y ahí es donde se genera la oportunidad. El Gobierno está convocando a la población para realizar reformas estructurales que son claras. Hay que hacer un rebalanceo de la economía, aunque sea gradualmente, que es como lo propone el Gobierno, donde tengas menor gasto público y menores impuestos”.

“El desafío del Gobierno es ordenar la economía en su conjunto”

Fausto Spotorno, Director del Centro de Estudios Económicos de Orlando Ferreres & Asociados

“En materia económica todavía falta realizar una serie de reformas para integrar a la Argentina al mundo y efectuar otras a los fines de ordenar la economía del país y evitar una futura crisis. Hay un tema que es clave, el déficit fiscal, que está generando la necesidad de tomar deuda externa y eso provoca un déficit en la balanza de pagos.

El Gobierno está pensando reformas severas y profundas para atacar el déficit fiscal. Pero como esto no lo podés resolver de un día para el otro hay que tomar medidas que ayuden a dar productividad al sector privado. Ahí llegan la reforma laboral, la impositiva y la previsional. Además, falta una reforma de la estructura del Estado, porque en materia de gasto hay un cuarto punto, que es el tema de las provincias, donde hay que tener algún tipo de acuerdo con las mismas para que no jueguen en contra.

El gradualismo encarado por el Gobierno funciona porque el contexto internacional, que es muy particular, ayuda por las bajas tasas. Es un contexto especial. El desafío del Gobierno es ordenar la economía en su conjunto; es sentar las bases para después crecer, lo que no es poco, porque la Argentina nunca logró el ordenamiento económico”.

“La especulación financiera va a seguir en la Argentina”

Julio Gambina, Economista y doctor en Ciencias Sociales

“Con la baja del índice de pobreza y el alza de los indicadores industriales, el Gobierno ganó consenso en las elecciones legislativas para implementar su plan económico. La Argentina está cambiando, con la meta gradual del Gobierno, para adecuarse a las nuevas condiciones del funcionamiento del capitalismo mundial.

La economía que se viene con el consenso electoral será la de avanzar con la reestructuración de la economía, el Estado y la sociedad. Por eso se alentarán reformas diversas: laboral, previsional, fiscal, penal, educativa, de salud, lo que es una continuidad de lo que viene haciendo el macrismo desde diciembre de 2015.

Las inversiones externas están demorando en llegar. De octubre de 2016 a septiembre de 2017 tenemos un 70% de inversión especulativa, y solo el 30% es inversión productiva, con lo cual se muestra que la Argentina es un ámbito propicio para la especulación.

El Banco Central sube las tasas de las Lebac 150 puntos básicos, 27,50% de ofrecimiento, lo que quiere decir que los bancos prefieren invertir en Lebac y de ninguna manera estimular o alimentar un proceso de inversión productiva, con lo cual la economía especulativa va a seguir en la Argentina, el déficit fiscal va a ser financiado por deuda pública y la inversión externa se va a seguir demorando en el país”.

“Se viene un crecimiento del consumo, producto de mayores inversiones”

Juan Dumas, Exsecretario de Comercio Exterior e Interior de la Nación

“Lo que podemos ver que se viene es, por un lado, una continuación del ordenamiento de la cantidad de variables que este Gobierno recibió aplicando el gradualismo. Todavía tiene por delante arreglar algunas cosas, sobre todo en tema de tarifas, que fueron corregidas pero parcialmente. Hay subsidios importantes que no son compatibles con el déficit fiscal que tenemos.

Van a ser muy importantes las reformas que se van a proponer en materia fiscal porque es indudable que seguimos teniendo un gasto público enorme que ha obligado a una carga fiscal sobre el PBI que es récord. Hay una presión fiscal enorme y no tenemos devolución por parte del Estado de servicios de excelencia que podría suponerse que debería haber, teniendo en cuenta este grado de presión.

Lo que se viene, que es muy positivo, es un crecimiento del consumo, producto de mayores inversiones. En la década anterior hubo un crecimiento importante del PBI y un globo de consumo, pero cuando estalló no quedó nada.

El Gobierno va a encarar varias reformas: la laboral, la tributaria y la fiscal. El gran desafío de este Gobierno es la reducción efectiva de la inflación. No hay que trabajar solo con instrumentos monetarios, sino también con fiscales. Y el otro desafío es disminuir sustancialmente la pobreza, que realmente es escandalosa”.

“Los trabajadores pagarán el costo del ajuste”

José Castillo, Economista. Profesor e investigador de la UBA

“El gobierno de Mauricio Macri no hará grandes cambios en relación con lo que se viene llevando adelante económicamente desde diciembre de 2015, sino que seguirá en su meta gradual, apuntando a un mayor ajuste junto con reformas estructurales que incluyen una reforma laboral, otra fiscal y un acuerdo con los gobernadores para avanzar en la aprobación del Presupuesto 2018 y en los cambios que se vienen en materia económica, donde los trabajadores pagarán el costo del ajuste.

El déficit comercial del país se está profundizando y ese es un tema muy grave porque vamos a terminar este año con más de 5.000 millones de dólares de déficit comercial, donde evidentemente las exportaciones no levantan. Hay un crecimiento de las importaciones y esto es parte de lo que después hay que financiar. Desde la asunción del gobierno de Cambiemos esto se ha ido financiando con mayor endeudamiento externo, con los problemas que esto va a ocasionar en el mediano plazo.

La realidad es que el déficit fiscal no se ha reducido en la gestión de Macri. El mensaje de reducirlo es peligroso, porque es el mensaje de ajuste, entonces lo que estamos viendo es que el déficit fiscal se mantiene y que a cualquier política de déficit se la quiere hacer cargar sobre los hombros de los sectores más vulnerables”.

Fuente: diario hoy

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